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Cómo mejoré mi cuerpo tan rápido

Parte 1 de 4


Mi papá me solía contar una anécdota sobre su abuelo
, de cuando él era chiquito. Su abuelo amaba su pipa, era su objeto más especial y que más cuidaba.

También amaba salir por el barrio, a veces no volvía por largas horas y toda la familia tenía que salir a buscarlo. Casi siempre lo encontraban jugando al chin chon.

A su abuelo le encantaba jugar al chin chon, pero no le gustaba nada perder. Mi papá me contaba como, furioso, agarraba su amada pipa, levantaba la mano y amenazaba; “Si no me dejan ganar al chin chon, rompo la pipa, miren que rompo la pipa, eh”. A lo que mi papá y todo el grupo le advertían: “Pero abuelo…es TU pipa!

En las últimas dos semanas logré desinflamarme mucho, mejorar mi cuerpo, mi salud y mi claridad mental.

No estoy para cancherear (yo también estoy sorprendida por la velocidad y efectividad de los cambios) pero como me salió tan bien, quiero compartirte los pasos que tomé y que me funcionaron, por si alguno te puede servir.

Voy a separar los pasos en varios mails, así nos enfocamos en cada uno a la vez.

Venía con un estrés galopante. Ya saben, lo de mami, mas otras cosas que me obligaron a enfocarme exclusivamente en resolver, resolver, resolver.

Ahora mami está estable y bien, y yo me ocupé del zafarrancho que el estrés y algunas malas decisiones habían hecho en mi.

Cansada, agotada, con nubladez mental, con la panza y la cara “puffy” (hinchada y esponjosa), en un primer momento supuse que ahora lo que tocaba hacer era despertarme bien temprano, ver el amanecer, salir a correr, ir a levantar pesas, ir a nadar, ponerme alarmas para hacer eso que llaman pausas activas y ponerme a saltar, hacer burpees y abdominales cada media hora.

Y antes de encarar esa locura frenética que ya me cansaba de solo pensarla, escuché una voz interna que me decía: no es por ahí…

La voz de mi mente inconsciente, poderosa y sutil, que sabe.

Fui a agarrar unas hojas gigantes y colores para escribir. Repasé mi destino deseado y me pregunté: ¿Qué estás pensando?????????!!!!!! ¿QUÉ ESTÁS PENSANDO??????!!!!!!!

Los pensamientos que pensás cada día son los cimientos de todo lo demás. Definen tus forma de sentirte, tus acciones, el estado de tu sistema nervioso central. No son afirmaciones, no no ¡Esto es otra cosa!

La afirmación “Vivo felizmente” o “Soy definflamada” o “Soy sana” no funcionan. Pensalo así: si estás hecha una bola de estrés e inflamación, no llegaste hasta acá porque estabas pensando “Vivo tristemente”, “soy inflamada” “soy enferma”.

Son otro tipo de pensamientos inútiles los que te trajeron hasta acá, y si estás lista para pensar a propósito, toca COMBINAR LA INGENIERÍA Y EL ARTE para diseñar los nuevos pensamientos.

Entonces agarré mi libro Biohacker y fuí a la página 76. Es la parte más “Ingenieril” del libro que explica cómo el cerebro simplifica y encasilla la realidad para ahorrar energía, y que si bien la mayoría de las personas, al hacerlo en automático, les juega en contra, existen técnicas para filtrar y simplificar la realidad a propósito y crearnos un mundo mental brillante (Confesión; siempre me resultó la parte menos divertida de mi propio libro. No obstante, lo divertido es el resultado, y esta parte es absolutamente indispensable para crear con efectividad).

Una vez elaborada mi lista de filtros y simplificaciones a propósito, las englobé estratégicamente en frases, para que sean menos y tengan más contenido dentro. Finalmente, fui probando a lo largo de los días cuáles funcionaban mejor en mi mundo mental.

La historia del abuelo me daba risa, una risa nerviosa, porque yo venía haciendo lo mismo, no con una pipa sino con mis pensamientos y mi cuerpo.

Por más reina de los pensamientos que sea, una situación extrema me los descalabró ¿Lo genial? Darme cuenta me dio la oportunidad de profundizar el aprendizaje y ser mejor en compartirlo.

Soy la reina de los pensamientos también por esto, por caerme y saber el proceso para levantarme, pensamiento a pensamiento.

Ahora, cuando estoy por empezar a decirme cosas que me hacen mal, o a hacer cosas que me hacen mal, pienso en el abuelo, y lo veo diciendo; “Rompo la pipa, eh!!!! Rompo la pipa!”, y me veo a mi haciendo lo mismo…. y me río.

Si te pasó algo malo, si estás mal por algo…no rompas la pipa, no rompas tu cabeza, no rompas tu cuerpo, tu salud. Hacé un diseño artístico de tus pensamientos. “Si cambio lo que pienso, cambia lo que siento y cambia lo que puedo hacer” 

Te amo,
Meli

PD: Metele a esto de los pensamientos, que ya en el próximo mail te voy a contar dos tácticas, algo fácil que aumenté cada día, y unas cosillas que reorganicé con la ayuda de una app.

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